Bepostastina libre de BAK Vs Olopatadina preservada con BAK

Como resultado del estudio: Se demostró que 30% de los pacientes que utilizaron bepotastina libre de preservantes vs Olopatadina preservada con BAK, presentaron disminución superior en el plurito ocular y mejoría en los síntomas no oculares.1
Plurito Ocular
Principal síntoma de la conjuntivitis alérgica, se resuelve completamente después de 60 días de uso de Bepotastina libre de BAK. 1
Mayor alivio del lagrimeo
80,5% Bepotastina libre de BAK Vs 65,8% con Olopatadina preservada con BAK. 1
Referencias
1. Marini MC, Berra ML, Girado F, Albera PA, Del Papa MS, Passerini MS, Aguilar AJ. Efficacy and Toxicity Evaluation of Bepotastine Besilate 1.5% Preservative-Free Eye Drops Vs Olopatadine Hydrochloride 0.2% Bak-Preserved Eye Drops in Patients with Allergic Conjunctivitis. Clin Ophthalmol. 2023 Nov 16;17:3477-3489. doi: 10.2147/OPTH.S431889. PMID: 38026598; PMCID: PMC10658941.
Sistemas neuromoduladores involucradas en la experiencia musical
La Rueda del Cambio Comportamental: un marco para mejorar la adherencia a la terapia para la menopausia

El marco denominado Rueda del Cambio Comportamental (BCW, por sus siglas en inglés) es un modelo útil para comprender la baja adherencia y caracterizar la adherencia a los tratamientos.
La BCW destaca la importancia de abordar las inquietudes específicas de las pacientes sobre sus terapias para la menopausia.
La baja adherencia es una problemática comportamental, y aunque la información en la literatura científica sobre las intervenciones para el manejo de la menopausia es limitada, los hallazgos para las intervenciones de enfermedad crónica pueden ser un sustituto útil, dada la similitud de los síntomas en términos de complejidad, duración y variabilidad. Se han desarrollado numerosas iniciativas de apoyo para ayudar a los pacientes con enfermedades crónicas a cambiar sus comportamientos, y muchos de estos programas han demostrado resultados positivos. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer para mejorar las intervenciones mediante la incorporación de marcos conductuales mejores y más aplicables.1,2 A pesar de que los marcos conductuales enfocados en mejorar el conocimiento del paciente brindan ciertas consideraciones, su conceptualización incompleta del problema tiende a resultar en intervenciones que demuestran una capacidad limitada de cambio comportamental.
La Rueda del Cambio Comportamental (BCW) fue desarrollada para abordar esta necesidad de un marco integral y validado con el que se pueda evaluar el comportamiento, diseñar intervenciones y valorar la eficacia de la intervención.2 La BCW es el marco más integral e inclusivo disponible para los profesionales de la salud que deseen tomar acciones concretas para apoyar a sus pacientes.
El modelo COM-B (capacidad, oportunidad, motivación y comportamiento, por sus siglas en inglés) de la BCW fue desarrollado a partir de varios marcos de cambio comportamental que han sido y siguen siendo utilizados, tales como el Modelo de Creencias en Salud (MCS) y la Teoría del Comportamiento Planificado (TCP). Sin embargo, estos marcos previos no abordan los importantes papeles que desempeñan la impulsividad, los hábitos, el autocontrol, el aprendizaje asociativo y el procesamiento emocional, cosa que sí hace la BCW.2
La BCW, propuesta en el 2011 por Susan Michie, Maartje M. van Stralen y Robert West, es un marco integral pero directo que puede ser aplicado a casi cualquier comportamiento humano. En el corazón de esta herramienta dinámica hay tres componentes fundamentales, conocidos como COM-B (en inglés): capacidad, oportunidad y motivación (COM, en inglés), que explican o influencian un comportamiento dado (B, en inglés).3
- La capacidad es comprendida como la capacidad psicológica y física de un individuo para ejecutar un comportamiento o actividad específica.4 Por ejemplo, una paciente que padece de síntomas menopáusicos y depresión puede tener una menor capacidad psicológica para ser adherente.
- La oportunidad consiste en los factores sociales y físicos objetivos que obstaculizan, facilitan o incitan un comportamiento específico de manera externa.4 Por ejemplo, las pacientes con síntomas menopáusicos pueden no ser adherentes debido a factores físicos o sociales tales como la localización o el costo de la terapia.
- La motivación incorpora procesos automáticos, que involucran emociones e impulsos, y procesos reflexivos, que incluyen la planeación y evaluación de planes.4 Por ejemplo, las pacientes que están atravesando la transición a la menopausia pueden no ser adherentes a la terapia en la ausencia de síntomas porque la naturaleza intermitente de su condición significa que carecen del estímulo automático que fomenta la adherencia. El estímulo automático corresponde al proceso del “Sistema 1” propuesto por Kahneman, mientras que el proceso reflexivo corresponde a su “Sistema 2”.
La BCW está compuesta por varias capas. Una de estas enumera varias funciones de intervención, incluyendo la pedagogía y capacitación, que también son componentes comunes de la mayoría de intervenciones para mejorar la adherencia al medicamento. Otra de estas incluye categorías de políticas tales como guías clínicas y legislación. Los componentes del marco de la BCW se combinan para interactuar en una manera no lineal,2 y este modelo ha sido exitosamente aplicado en el desarrollo de intervenciones para mejorar la adherencia.
El marco de la BCW es un enfoque simple e integral para mejorar la adherencia, la cual proporciona un enfoque simplificado, práctico y analítico para comprender los comportamientos del paciente asociados a la adherencia. Esta permite crear un modelo de adherencia que indica cómo se puede influenciar el comportamiento de mejor manera. Los ejemplos aquí presentados demuestran que las intervenciones efectivas para mejorar la adherencia en el manejo de los síntomas menopáusicos necesitan abordar la comprensión y las creencias de las pacientes sobre su condición y tratamiento, las cuales son altamente específicas.
*Nota: no se halló una validación del modelo comportamental por fuentes externas en la literatura científica.
Referencias
- Bart J.F. van den Bemt, Hanneke E. Zwikker, & Cornelia H.M. van den Ende “Medication adherence in patients with rheumatoid arthritis: A critical appraisal of the existing literature,” Expert Review of Clinical Immunology, 2012, (8):4,. 337–351. 10.1586/eci.12.23
- Susan Michie et al. (2011). “The behaviour change wheel: A new method for characterising and designing behaviour change interventions.” Implementation Science, (6):42. 10.1186/1748-5908-6-42
- Christina Jackson et al. (2014). “Applying COM-B to medication adherence: a suggested framework for research and interventions,” The European Health Psychologist, (16):1, https://atlantishealthcare.com/AtlantisHealthcare/media/pdf/Jackson-et-al- 2014.pdf 7–17.
- Thekla Brunkert et al. (2020). “A contextual analysis to explore barriers and facilitators of pain management in Swiss nursing homes.” Journal of Nursing Scholarship, (52):1, 14–22. 10.1111/jnu.12508
- Hunter, Myra, and Melanie Smith in collaboration with the British Menopause Society. Cognitive Behaviour Therapy (CBT) for menopausal symptoms: Information for GPs and health professionals. Post Reproductive Health 2017;23(2):83-84.
- Santana L, Fontenelle LF. A review of studies concerning treatment adherence of patients with anxiety disorders [published correction appears in Patient Prefer Adherence. 2012;6:153]. Patient Prefer Adherence. 2011;5:427-439.
Depresión post parto ¿Asunto de hormonas o factores psicosociales?

Después del parto se presenta una rápida disminución hormonal que puede contribuir a la aparición de la depresión en las mujeres que son susceptibles, de hecho, las fluctuaciones hormonales posiblemente aporten varios factores que intervengan en el desarrollo de la depresión posparto (DPP). No obstante, los factores que han mostrado una mayor asociación con esta son de tipo psicosocial, por lo que las intervenciones psicoterapéuticas son recomendadas como el tratamiento de primera línea debido al menor riesgo de efectos secundarios en el recién nacido, en comparación con el uso de psicofármacos en mujeres lactantes.1, 2
En cuanto a la efectividad de la hormonoterapia, los estudios no son concluyentes, puesto que las muestras poblacionales, en las que la administración de estrógenos ha mostrado un beneficio, son pequeñas.2 Por lo tanto, el abordaje adecuado de la DPP demanda un mayor reconocimiento e interés por los aspectos psicológicos de todas las mujeres gestantes desde los controles prenatales, momento en el que se pueden identificar factores de riesgo como antecedentes de depresión, sintomatología ansiosa durante el embarazo, falta de apoyo familiar o social y eventos vitales traumáticos, entre otros. El hecho de darle mayor importancia a la salud mental perinatal constituye una valiosa estrategia de prevención que beneficia tanto a la madre como al bebé en cuanto a una mejor interacción de la díada, al desarrollo de vínculos sanos y al bienestar integral.2
Los profesionales de la salud son piedras angulares en el abordaje de la DPP, ya que cuando las madres desarrollan una relación de confianza con ellos están más dispuestas a pedir y recibir ayuda. Para ello, la sensibilidad, empatía y escucha asertiva son determinantes. Una frase o un gesto pueden dar cuenta de síntomas depresivos que tratados a tiempo evitan desenlaces adversos.1
Algunas madres solo manifiestan sentimientos de tristeza o melancolía en los primeros 3 a 5 días después del nacimiento de sus hijos, lo que no significa que tengan depresión. En estos casos, el personal de salud debe estar atento para reconfortar a las madres informándoles que esos sentimientos desaparecerán en las próximas 2 semanas. Sin embargo, es necesario hacerles seguimiento, de ser posible, cada semana durante el primer mes.1
Si a todas las madres se les enseña a reconocer los síntomas de la DPP y se les pregunta sobre sus sentimientos, antes y después del parto, es posible hacer una identificación temprana y brindar un tratamiento oportuno.1
Referencias
- Ceriani-Cernadas JM. Depresión postparto, los riesgos y su temprana detección. Arch Argent Pediatr. 2020;118(3):154-155.
- Mendoza C, Saldivia S. Actualización en depresión postparto: el desafío permanente de optimizar su detección y abordaje. Rev Med Chile.2015;143:887-894.
Algoritmo: Hipotiroidismo subclínico

Pacientes con hipotiroidismo subclínico se pueden beneficiar de la suplencia hormonal
con levotiroxina. Identificar cuáles lo requieren le permitirá mejorar su calidad de vida.
Hipotiroidismo subclínico – consideraciones para inicio de tratamiento1,2.


Dosis inicial y seguimiento
- El tratamiento se inicia con dosis de 0,6 a 0,9 mcg/kg/día en personas menores de 65 años, sin enfermedad isquémica cardiaca o falla cardíaca. En adultos mayores que requieren tratamiento se aconseja iniciar con dosis de 25 mcg día.
- Se miden los niveles de TSH en 6 a 12 semanas de iniciar tratamiento y ajustar la dosis de LT4 si es necesario
- Una vez se alcance el objetivo de TSH, medir TSH anualmente para confirmar que permanece dentro del rango objetivo.
Referencias
1. Biondi B, Cappola AR, Cooper DS. Subclinical Hypothyroidism: A Review. JAMA. 2019 Jul 9;322(2):153-160. doi: 10.1001/jama.2019.9052. PMID: 31287527.
2. Thyroid disease: assessment and management. London: National Institute for Health and Care Excellence (NICE); 2019 Nov 20. PMID: 31829541
Tratamiento farmacológico en pacientes con hipertrigliceridemia


Referencias
1. Averna M, Banach M, Bruckert E, et al. Practical guidance for combination lipid-modifying therapy in high- and very-high-risk patients: A statement from a European Athero sclerosis Society Task Force. Atherosclerosis. 2021;325:99-109. doi:10.1016/j.atherosclerosis.2021.03.039.
Conferencia hipotiroidismo
Otros beneficios de la terapia con testosterona
¿Qué dicen las guías internacionales sobre el tratamiento del síndrome de intestino irritable?
En la última revisión, realizada en el 2016, la Organización Mundial de Gastroenterología (WGO, por sus siglas en inglés) abordó temas respecto al tratamiento y a nuevas opciones terapéuticas para el síndrome de intestino irritable (SII). De acuerdo con la guía, el uso de los antiespasmódicos de mayor disponibilidad en cada región continúa teniendo un papel importante como primera línea de tratamiento para los dolores ocasionados por el síndrome2. Asimismo, guías como la de la Asociación Americana de Gastroenterología (AGA, por sus siglas en inglés), recomienda el uso de antiespasmódicos para una mejoría significativa en los síntomas del SII2.
MEBEVERINA VS. OTROS ANTIESPÁSMODICOS
La mebeverina es un agente antiespasmódico que trata los síntomas del SII originados por espasmos del músculo liso intestinal. Actúa directamente sobre la musculatura intestinal y regula la función del intestino. Se ha demostrado que la mebeverina es una opción terapéutica eficaz y segura en pacientes con SII1.
Diversos estudios evaluaron la eficacia de la mebeverina y la hioscina frente a placebo, se destacaron beneficios significativos de ambos fármacos en la mejora de síntomas del SII como: dolor y distensión abdominal, estreñimiento y diarrea1,3.
En cuanto al perfil de seguridad, los pacientes tratados con hioscina reportaron algunos efectos secundarios como sequedad en la boca, visión borrosa, taquicardia y/o alucinaciones. Mientras que, con la mebeverina no se reportaron efectos adversos clínicamente relevantes3.
Otro antiespasmódico de estudio fue la trimebutina, la cual presentó una mejoría inconstante del dolor abdominal; no obstante, no se demostró una diferencia significativa frente a placebo. Los efectos secundarios más experimentados fueron náuseas, temblor de manos y malestar estomacal3.
Referencias
1. Daniluk J, Malecka-Wojciesko E, Skrzydlo-Radomanska B, Rydzewska G. The Efficacy of Mebeverine in the Treatment of Irritable Bowel Syndrome-A Systematic Review. J Clin Med [Internet]. Febrero de 2022 [citado el 20 de octubre de 2023]; 11(4):1044. Disponible en: https://www.mdpi.- com/2077-0383/11/4/1044
2. Bustos-Fernández LM. Síndrome de intestino irritable: la importancia de los antiespasmódicos. Rev Colomb Gastroenterol [Internet]. Septiembre de 2020 [citado 2o de octubre de 2023]; 35(3):338-344. Disponible en: https://revistagastrocol.com/index.php/rcg/article/view/523
3. Brenner DM, Lacy BE. Antispasmodics for Chronic Abdominal Pain: Analysis of North American Treatment Options. Am J Gastroenterol. 1 de agosto de 2021;116(8):1587-1600.
Resultados clínicos del uso fijo frente al uso según necesidad de lágrimas artificiales en la enfermedad del ojo seco

La enfermedad de ojo seco es una afección crónica, por lo que un régimen de dosis fija de lágrimas artificiales puede proporcionar un soporte de película lagrimal más consistente que una dosificación poco frecuente.1
El objetivo de este ensayo clínico de fase 4 fue evaluar los efectos clínicos del uso de dosis fijas (cuatro veces al día) versus dosis a necesidad de lágrimas artificiales durante un período de intervención de 28 días en personas con enfermedad de ojo seco. 1
La puntuación de molestias por síntomas IDEEL favoreció la dosificación fija de 4 veces al día, lo que sugiere que el uso regular de lágrimas artificiales puede proporcionar un mejor alivio sintomático que el uso a necesidad.1
Referencias
- Penny Asbell, Algis J. Vingrys, Jacqueline Tan, Abayomi Ogundele, Laura E. Downie, Gary Jerkins, Lee Shettle; Clinical Outcomes of Fixed Versus As-Needed Use of Artificial Tears in Dry Eye Disease: A 6-Week, Observer-Masked Phase 4 Clinical Trial. Invest. Ophthalmol. Vis. Sci.2018;59(6):2275-2280. https://doi.org/10.1167/iovs.17-23733.

