Abuso de alcohol y depresión
Neuroscience
July 14, 2026
Personas con abuso de alcohol, tienen 2.3 veces más probabilidades de tener trastorno depresivo mayor.1 La prevalencia de desórdenes depresivos es mayor 3.7 veces en personas que tienen esta dependencia.1 La coexistencia de estos desordenes está asociada con un mayor riesgo de comportamientos suicidas1, por eso la importacia de un TRATAMIENTO EFECTIVO1.
La Fluvoxamina ha demostrado alivio de la depresión en pacientes con trastorno depresivo mayor y la dependencia del alcohol.2
El alivio de la depresión y la ansiedad en pacientes con dependencia del alcohol y trastorno depresivo mayor fue más rápido con fluvoxamina en comparación con otros inhibidores selectivos de recaptación de serotonina.2
Referencias
1.McHugh Rk and Weiss Rd. Alcohol Use Disorder and Depressive Disorders. Alcohol Res. 2019;40(1):arcr.v40.1.01
2. Vinnilova MA, Severtsev W, Komarov SD, et al. Fluvoxamine in the treatment of depressive disorders in alcohol dependende; results of randomized open-label comparative study. Zh Nevrol Psikhiart Im S S Korsakova. 2021:121(12):57-62.
Criterios del DSM-5 para el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)
Neuroscience
July 14, 2026

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una condición del neurodesarrollo caracterizada por un patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiere significativamente con el funcionamiento o el desarrollo. El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, quinta edición (DSM-5), establece criterios específicos para su diagnóstico, los cuales son ampliamente utilizados por profesionales de la salud mental.
Según el DSM-5, para que un individuo sea diagnosticado con TDAH, deben cumplirse los siguientes criterios generales:
1. Síntomas persistentes: Se deben presentar al menos seis síntomas de inatención y/o seis de hiperactividad-impulsividad durante un período mínimo de seis meses. En adolescentes mayores de 17 años y adultos, el umbral se reduce a cinco síntomas (Centers for Disease Control and Prevention, 2024).
2. Inicio temprano: Algunos síntomas deben haber estado presentes antes de los 12 años de edad.
3. Presencia en múltiples contextos: Los síntomas deben manifestarse en dos o más entornos (por ejemplo, en casa, en la escuela o en el trabajo).
4. Impacto funcional: Los síntomas deben interferir significativamente con el funcionamiento social, académico o laboral.
5. Exclusión de otros trastornos: Los síntomas no deben explicarse mejor por otro trastorno mental, como ansiedad, trastorno del estado de ánimo o trastorno de la personalidad.
El DSM-5 también clasifica el TDAH en tres presentaciones clínicas, dependiendo del predominio de los síntomas:
– Presentación predominantemente inatenta (TDAH-I)
– Presentación predominantemente hiperactiva-impulsiva (TDAH-HI)
– Presentación combinada (TDAH-C)
Además, el DSM-5 introdujo una clasificación por niveles de severidad (leve, moderado o grave) basada en la cantidad de síntomas y el grado de deterioro funcional (Children’s Hospital of Philadelphia Research Institute, 2020).
Estos criterios permiten una evaluación más precisa y adaptada a la evolución del trastorno a lo largo del ciclo vital. La identificación temprana y el diagnóstico adecuado son fundamentales para implementar intervenciones eficaces que mejoren la calidad de vida de las personas con TDAH.
Referencias
1. American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). Arlington, VA: American Psychiatric Publishing.
2. Centers for Disease Control and Prevention. (2024). Diagnosing ADHD. Recuperado de https://www.cdc.gov/adhd/diagnosis/index.html
3. Children’s Hospital of Philadelphia Research Institute. (2020). ADHD Diagnostic Criteria. Recuperado de https://www.research.chop.edu/sites/default/files/2020-12/ADHD_Diagnostic_Criteria.pdf
Casos en los que el Divalproato de Sodio es Particularmente Útil
Neuroscience
July 21, 2025

El divalproato de sodio, una forma estabilizada del ácido valproico, es un medicamento ampliamente utilizado en neurología y psiquiatría por su eficacia en el tratamiento de diversas condiciones clínicas. Su mecanismo de acción se basa en el aumento de los niveles de ácido gamma-aminobutírico (GABA) en el cerebro, lo que contribuye a su efecto anticonvulsivo, estabilizador del ánimo y antimigrañoso1.
Uno de los usos más establecidos del divalproato es en el tratamiento de la epilepsia, especialmente en crisis generalizadas tónico-clónicas, crisis de ausencia y crisis parciales complejas. Es particularmente útil en pacientes que no responden adecuadamente a otros anticonvulsivantes o que presentan múltiples tipos de crisis1.
En el ámbito de la salud mental, el divalproato es un fármaco de primera línea para el trastorno bipolar tipo I, especialmente durante episodios maníacos agudos. También se ha demostrado eficaz como tratamiento de mantenimiento para prevenir recurrencias maníacas, y en algunos casos, depresivas2. Es especialmente útil en pacientes con ciclos rápidos o con comorbilidad de trastornos de conducta.
Otro uso clínico importante es en la profilaxis de migrañas, donde se ha mostrado efectivo en reducir la frecuencia e intensidad de los episodios. Aunque no es un tratamiento de primera elección para todos los pacientes migrañosos, puede ser una opción valiosa en aquellos con migrañas severas y frecuentes que no responden a otros tratamientos2. Sin embargo, el uso del divalproato debe ser cuidadosamente evaluado en mujeres en edad fértil debido a su potencial teratogénico. La exposición durante el embarazo, especialmente en el primer trimestre, se ha asociado con un mayor riesgo de malformaciones congénitas, como defectos del tubo neural, y con el síndrome fetal por valproato1. Por esta razón, su uso en mujeres embarazadas está contraindicado para la prevención de migrañas y debe considerarse solo si no hay alternativas más seguras para epilepsia o trastorno bipolar.
Referencias
Artículo publicado por Alberto E. Parra en el número 117 de la revista Salud y Corazón.
Epidemiología de la Epilepsia en Colombia
Neuroscience
July 21, 2025

La epilepsia es una de las enfermedades neurológicas crónicas más prevalentes en el mundo, y Colombia no es la excepción. Se estima que, en el país, alrededor de 1 de cada 100 personas vive con epilepsia, lo que representa una carga significativa para el sistema de salud y para las familias afectadas1.
Según datos recientes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la prevalencia de epilepsia activa en Colombia se sitúa entre 8 y 12 casos por cada 1.000 habitantes, con una mayor concentración en zonas rurales y poblaciones con acceso limitado a servicios de salud especializados1. Esta distribución desigual refleja las brechas en el diagnóstico y tratamiento oportuno, especialmente en comunidades vulnerables.
Uno de los principales desafíos en la atención de la epilepsia en Colombia es el subregistro de casos. Muchos pacientes no reciben un diagnóstico adecuado debido a la falta de neurólogos, estigmatización social y desconocimiento sobre la enfermedad. Además, se ha identificado que cerca del 30% de los pacientes diagnosticados no reciben tratamiento antiepiléptico adecuado, lo que incrementa el riesgo de complicaciones y deterioro en la calidad de vida2.
La Asociación Colombiana de Neurología y la Asociación de Epidemiología de Colombia (ASOCEPIC) han señalado la necesidad de fortalecer los programas de salud pública enfocados en la detección temprana, educación comunitaria y acceso equitativo a medicamentos esenciales2. En este sentido, se han promovido campañas de sensibilización y capacitación para profesionales de la salud en regiones apartadas. A nivel regional, Colombia ha participado en iniciativas lideradas por la Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE) y la Oficina Regional de la OMS, que buscan integrar la epilepsia en los planes nacionales de salud mental y enfermedades no transmisibles3. Estas estrategias apuntan a reducir el estigma, mejorar la cobertura de servicios y garantizar el acceso a tratamientos efectivos.
Referencias
1. Organización Panamericana de la Salud. (2025). Colombia: Boletín 2024. OPS/OMS. Recuperado de https://www.paho.org/es/documentos/colombia-boletin-2024 [1]
2. Asociación de Epidemiología de Colombia (ASOCEPIC). (2024). Boletines y comunicados sobre salud pública en Colombia. Recuperado de https://asocepic.org/ [2]
3. International Bureau for Epilepsy. (2024). Informe sobre la epilepsia en Latinoamérica. Recuperado de https://www.ibe-epilepsy.org/informe-sobre-la-epilepsia-en-latinoamerica/ [3]
QUE ES EL SINDROME DE DRAVET
Neuroscience
June 3, 2025
Mecanismo de Acción de la Fluvoxamina
Neuroscience
June 1, 2025

La fluvoxamina es un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS), utilizado principalmente para tratar trastornos como la depresión.
Inhibición de la Recaptación de Serotonina
La fluvoxamina actúa inhibiendo selectivamente la recaptación de serotonina en las neuronas cerebrales. Esto significa que bloquea el transportador de serotonina (SERT) en la membrana presináptica, impidiendo que la serotonina sea reabsorbida de vuelta en la neurona presináptica. Como resultado, aumenta la concentración de serotonina en el espacio sináptico, lo que prolonga su acción sobre los receptores postsinápticos y mejora la neurotransmisión serotoninérgica.
Afinidad por Receptores
La fluvoxamina tiene una mínima interferencia con los procesos noradrenérgicos y presenta baja afinidad por otros receptores, como los alfa-adrenérgicos, beta-adrenérgicos, histaminérgicos, colinérgicos muscarínicos, dopaminérgicos y otros subtipos de receptores serotoninérgicos. Esta selectividad contribuye a su perfil de efectos terapéuticos y a su tolerabilidad en comparación con otros antidepresivos que afectan múltiples sistemas de neurotransmisión.
Farmacocinética
La fluvoxamina se absorbe bien tras la administración oral y alcanza concentraciones plasmáticas máximas en aproximadamente 3-8 horas. Tiene una vida media de eliminación de alrededor de 15-20 horas, lo que permite una dosificación diaria. La fluvoxamina se metaboliza principalmente en el hígado a través del sistema enzimático del citocromo P450, especialmente la isoenzima CYP2D6.
Referencias
1. Vademecum.es. (n.d.). Fluvoxamina (N06AB08). Retrieved from https://www.vademecum.es/principios-activos-fluvoxamina-n06ab08
2. Arriba Salud. (n.d.). Fluvoxamina: Formula, Indicaciones, Mecanismo de Acción, Dosis, Efectos Secundarios, Advertencias, Contraindicaciones e Interacciones. Retrieved from https://arribasalud.com/fluvoxamina/
Fisiopatogenia del TDAH
Neuroscience
June 1, 2025

Factores Genéticos
Los estudios han demostrado que el TDAH tiene una fuerte base genética. Se ha observado que los familiares de primer grado de personas con TDAH tienen un mayor riesgo de desarrollar el trastorno1. Los genes relacionados con los sistemas dopaminérgico y noradrenérgico, como el gen DAT1 y el gen DRD4, han sido implicados en la fisiopatogenia del TDAH1.
Neurobiología del TDAH
La neuroimagen ha revelado alteraciones estructurales y funcionales en el cerebro de individuos con TDAH. Se ha observado una reducción del volumen cerebral total, así como disminuciones específicas en el núcleo caudado, el globo pálido, el cerebelo y el cuerpo calloso 1. Además, estudios de neuroimagen funcional han mostrado hipofuncionamiento en las regiones estriatales y diferencias en el metabolismo de la glucosa en el córtex prefrontal y premotor 1.
Neurotransmisores Implicados
La dopamina (DA) y la noradrenalina (NA) son los dos neurotransmisores de mayor relevancia en la fisiopatogenia del TDAH 2. Estos neurotransmisores están implicados en la función atencional y la regulación motora. Se ha observado un incremento en la densidad del transportador presináptico de dopamina en adultos con TDAH, lo que sugiere una disfunción en la neurotransmisión dopaminérgica 1.
Factores Ambientales
Además de los factores genéticos y neurobiológicos, los factores ambientales también juegan un papel en el desarrollo del TDAH. La exposición prenatal a toxinas, el bajo peso al nacer y el estrés psicosocial son algunos de los factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar el trastorno 3.
Implicaciones para el Tratamiento
Comprender la fisiopatogenia del TDAH es crucial para el desarrollo de tratamientos efectivos. Las intervenciones farmacológicas que modulan los sistemas dopaminérgico y noradrenérgico, como los estimulantes (metilfenidato) y los no estimulantes (atomoxetina), han demostrado ser eficaces en el manejo de los síntomas del TDAH 2.
Referencias
1. Neuroimagen del TDAH – Fisiopatología del TDAH. (n.d.). Retrieved from 1library.co
2. GUÍA CLÍNICA – Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). (n.d.). Retrieved from gob.mx.
3. Bases biológicas del TDAH. (n.d.). Retrieved from martacorderopsicologa.com.
Neuro infamación y defectos de la regulación inmune en el TDHA
Neuroscience
June 1, 2025

¿Qué es la Neuroinflamación?
La neuroinflamación se refiere a la inflamación del sistema nervioso central (SNC), que puede ser desencadenada por diversos factores, incluyendo infecciones, lesiones y estrés1. Este proceso inflamatorio involucra la activación de células inmunitarias en el cerebro, como la microglía y los astrocitos2. La neuroinflamación crónica puede contribuir a la disfunción neuronal y está asociada con varias enfermedades neuropsiquiátricas1.
Defectos en la Regulación Inmune
El sistema inmunológico juega un papel crucial en la protección del cuerpo contra patógenos y en la regulación de la inflamación. En el contexto del TDAH, se ha observado que los defectos en la regulación inmune pueden llevar a una respuesta inflamatoria descontrolada en el SNC3. Esto puede resultar en la liberación excesiva de citocinas proinflamatorias, que pueden afectar negativamente la función neuronal y contribuir a los síntomas del TDAH2.
Conexión entre Neuroinflamación y TDAH
Estudios recientes han encontrado que los niveles elevados de marcadores inflamatorios, como la interleucina-6 (IL-6) y el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), están presentes en individuos con TDAH2. Estos marcadores inflamatorios pueden alterar la neurotransmisión y la plasticidad sináptica, lo que puede contribuir a los déficits de atención y la hiperactividad2.
Implicaciones para el Tratamiento
Comprender la relación entre la neuroinflamación y los defectos de la regulación inmune en el TDAH puede abrir nuevas vías para el tratamiento. Intervenciones que modulen la respuesta inflamatoria, como el uso de antiinflamatorios o terapias inmunomoduladoras, podrían ser beneficiosas para mejorar los síntomas del TDAH3.
Referencias
1. SciELO México. (2018). Neuroinflamación: el ying-yang de la neuroinmunología. Recuperado de https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0026-17422018000500044
2. Elsevier. (2011). Mecanismos inflamatorios involucrados en el daño cerebral isquémico agudo. Recuperado de https://www.elsevier.es/es-revista-neurologia-argentina-301-articulo-mecanismos-inflamatorios-involucrados-el-dano-S185300281100019X
3. ResearchGate. (2014). Regulación de la respuesta inmunológica por el sistema neuroendocrino. Recuperado de https://www.researchgate.net/profile/Ricardo-Gomez-Flores/publication/268411607Regulaciondelarespuestainmunologicaporelsistema_neuroendocrino/links/555624ad08ae980ca60c82c8/Regulacion-de-la-respuesta-inmunologica-por-el-sistema-neuroendocrino.pdf
Noradrenalina y Dopamina en Pacientes con TDAH
Neuroscience
May 1, 2025

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una condición neurobiológica que afecta a millones de personas en todo el mundo. Este trastorno se caracteriza por síntomas de inatención, hiperactividad e impulsividad, que pueden interferir significativamente con el funcionamiento diario y el desarrollo académico y social. Dos neurotransmisores clave involucrados en el TDAH son la noradrenalina y la dopamina, que desempeñan roles cruciales en la regulación de la atención, el comportamiento y el estado de ánimo.
Noradrenalina
La noradrenalina, también conocida como norepinefrina, es un neurotransmisor y hormona que juega un papel importante en la respuesta al estrés y la regulación de la atención y la excitación. En pacientes con TDAH, se ha observado que los niveles de noradrenalina pueden estar alterados, lo que contribuye a los síntomas de inatención y falta de concentración. Los medicamentos que aumentan la actividad de la noradrenalina, como los estimulantes y algunos antidepresivos, pueden ayudar a mejorar la atención y reducir la impulsividad en estos pacientes (Arnsten, 2009).
Dopamina
La dopamina es otro neurotransmisor crucial que está involucrado en la regulación del movimiento, la motivación y el placer. En pacientes con TDAH, se ha encontrado que los niveles de dopamina pueden ser insuficientes en ciertas áreas del cerebro, lo que puede contribuir a los síntomas de hiperactividad e impulsividad. Los medicamentos estimulantes, como el metilfenidato y las anfetaminas, funcionan aumentando la disponibilidad de dopamina en el cerebro, lo que puede mejorar la capacidad de concentración y reducir los comportamientos impulsivos (Volkow et al., 2009).
Interacción entre Noradrenalina y Dopamina
La noradrenalina y la dopamina no actúan de manera aislada; de hecho, hay una interacción significativa entre estos dos neurotransmisores en el cerebro. La noradrenalina puede influir en la liberación de dopamina y viceversa, creando un equilibrio que es crucial para la regulación de la atención y el comportamiento. Los tratamientos farmacológicos para el TDAH a menudo buscan optimizar este equilibrio para mejorar los síntomas y la calidad de vida de los pacientes (Biederman & Spencer, 2002).
La comprensión de la función de la noradrenalina y la dopamina en el TDAH es fundamental para el desarrollo de tratamientos efectivos. Al abordar los desequilibrios en estos neurotransmisores, los médicos pueden ayudar a los pacientes a mejorar su atención, comportamiento y calidad de vida. La investigación continua en este campo promete nuevas y mejores estrategias para manejar el TDAH en el futuro.
Referencias
1. Arnsten, A. F. T. (2009). The emerging neurobiology of attention deficit hyperactivity disorder: The key role of the prefrontal association cortex. Journal of Pediatrics, 154(5), I-S43.
2. Volkow, N. D., Wang, G. J., Kollins, S. H., Wigal, T. L., Newcorn, J. H., Telang, F., … & Swanson, J. M. (2009). Evaluating dopamine reward pathway in ADHD: Clinical implications. Journal of the American Medical Association, 302(10), 1084-1091.
3. Biederman, J., & Spencer, T. (2002). Psychopharmacology of ADHD. Psychiatric Clinics of North America, 25(2), 169-193.
4. Faraone, S. V. (2018). The pharmacology of ADHD. Psychiatric Clinics of North America, 41(2), 255-265.
Nutrición y Epilepsia: Un Enfoque Integral para el Manejo de la Condición
Neuroscience
May 1, 2025

La epilepsia es una enfermedad neurológica crónica que afecta a millones de personas en todo el mundo. Se caracteriza por la presencia de convulsiones recurrentes, que pueden variar en frecuencia y severidad. Aunque el tratamiento farmacológico es fundamental para el control de las crisis epilépticas, la nutrición también juega un papel crucial en el manejo de esta condición.
Dieta Cetogénica
Una de las intervenciones nutricionales más estudiadas en el contexto de la epilepsia es la dieta cetogénica. Esta dieta, que es alta en grasas y baja en carbohidratos, ha demostrado ser efectiva en la reducción de las crisis epilépticas en algunos pacientes, especialmente en aquellos que no responden bien a los medicamentos anticonvulsivos1. La dieta cetogénica funciona al inducir un estado de cetosis, en el cual el cuerpo utiliza las grasas como principal fuente de energía en lugar de los carbohidratos. Este cambio metabólico puede tener efectos anticonvulsivos, aunque los mecanismos exactos aún no se comprenden completamente2.
Recomendaciones Nutricionales Generales
Además de la dieta cetogénica, existen otras recomendaciones nutricionales que pueden beneficiar a los pacientes con epilepsia:
- Alimentación Equilibrada: Es importante que los pacientes con epilepsia sigan una dieta equilibrada que incluya una variedad de alimentos de todos los grupos alimenticios. Esto asegura que reciban todos los nutrientes necesarios para mantener una buena salud general2.
- Hidratación Adecuada: Mantener una adecuada ingesta de líquidos es esencial, especialmente para aquellos que siguen una dieta cetogénica, ya que esta puede aumentar el riesgo de deshidratación y cálculos renales3.
- Evitar Alimentos Desencadenantes: Algunos pacientes pueden identificar ciertos alimentos o aditivos que desencadenan sus crisis. Es útil llevar un diario de alimentos para identificar y evitar estos desencadenantes3.
- Suplementación Nutricional: En algunos casos, puede ser necesario suplementar la dieta con vitaminas y minerales, especialmente si el paciente sigue una dieta restrictiva como la cetogénica. La suplementación de calcio y vitamina D puede ser importante para prevenir la osteoporosis, un riesgo asociado con algunos medicamentos anticonvulsivos1.
Impacto de la Nutrición en la Calidad de Vida
Una nutrición adecuada no solo puede ayudar a controlar las crisis epilépticas, sino que también puede mejorar la calidad de vida general de los pacientes. Una dieta bien planificada puede ayudar a mantener un peso saludable, mejorar la energía y el estado de ánimo, y reducir el riesgo de otras condiciones de salud2.
La nutrición es un componente vital en el manejo de la epilepsia. Desde la dieta cetogénica hasta las recomendaciones nutricionales generales, una alimentación adecuada puede complementar el tratamiento médico y mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes con epilepsia. Es importante que los pacientes trabajen con profesionales de la salud para desarrollar un plan nutricional que se adapte a sus necesidades individuales.
Referencias
1. Elsevier. (2015). Aspectos dietéticos en el paciente epiléptico. Revista Científica de la Sociedad Española de Enfermería Neurológica Elsevier
2. Epilepsia Hoy. (2021). Nutrición y Epilepsia Epilepsia Hoy
3. Vitamex de Occidente. (2024). Nutrición y Recomendaciones en Pacientes con Epilepsia Vitamex de Occidente