En Abbott, la calidad no es solo un proceso, es una promesa. Fabricamos medicamentos y productos en los que confiaríamos para nuestras propias familias, guiados por un legado de más de 135 años de experiencia y un profundo compromiso con la seguridad, la consistencia y el cuidado.
Los biosimilares se someten a rigurosas pruebas a través de ensayos clínicos para garantizar que brinden los mismos beneficios clínicos que el producto biológico de referencia. Los biosimilares son evaluados y aprobados por los mismos reguladores confiables que los productos biológicos de referencia, como la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA). Tanto la FDA como la EMA han confirmado que los pacientes y los proveedores de atención médica pueden confiar en que los biosimilares son tan seguros y efectivos como el producto biológico de referencia.
Solo entregamos productos en los que confiaríamos para nuestras propias familias. Los biosimilares de Abbott no son una excepción.
Además de contar con los procesos rigurosos y líderes en la industria, que cumplen con las regulaciones internacionales, en Abbott tomamos medidas adicionales para garantizar la más alta calidad de nuestros medicamentos. Estos incluyen auditorías periódicas de nuestros proveedores para confirmar que siguen los mismos estándares de calidad rígidos y todas las regulaciones aplicables que nosotros.
También contamos con un sistema de auditoría único de tres niveles en el que nuestros sitios se someten a auditorías de nuestros equipos locales, divisionales y globales, para garantizar la más alta calidad de nuestros medicamentos y garantizar que se incorporen las últimas actualizaciones de calidad.
Con más de 135 años de experiencia, Abbott ofrece biosimilares en los que los pacientes y los proveedores de atención médica pueden confiar.