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Salud Femenina
September 1, 2024

El marco denominado Rueda del Cambio Comportamental (BCW, por sus siglas en inglés) es un modelo útil para comprender la baja adherencia y caracterizar la adherencia a los tratamientos.
La BCW destaca la importancia de abordar las inquietudes específicas de las pacientes sobre sus terapias para la menopausia.
La baja adherencia es una problemática comportamental, y aunque la información en la literatura científica sobre las intervenciones para el manejo de la menopausia es limitada, los hallazgos para las intervenciones de enfermedad crónica pueden ser un sustituto útil, dada la similitud de los síntomas en términos de complejidad, duración y variabilidad. Se han desarrollado numerosas iniciativas de apoyo para ayudar a los pacientes con enfermedades crónicas a cambiar sus comportamientos, y muchos de estos programas han demostrado resultados positivos. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer para mejorar las intervenciones mediante la incorporación de marcos conductuales mejores y más aplicables.1,2 A pesar de que los marcos conductuales enfocados en mejorar el conocimiento del paciente brindan ciertas consideraciones, su conceptualización incompleta del problema tiende a resultar en intervenciones que demuestran una capacidad limitada de cambio comportamental.
La Rueda del Cambio Comportamental (BCW) fue desarrollada para abordar esta necesidad de un marco integral y validado con el que se pueda evaluar el comportamiento, diseñar intervenciones y valorar la eficacia de la intervención.2 La BCW es el marco más integral e inclusivo disponible para los profesionales de la salud que deseen tomar acciones concretas para apoyar a sus pacientes.
El modelo COM-B (capacidad, oportunidad, motivación y comportamiento, por sus siglas en inglés) de la BCW fue desarrollado a partir de varios marcos de cambio comportamental que han sido y siguen siendo utilizados, tales como el Modelo de Creencias en Salud (MCS) y la Teoría del Comportamiento Planificado (TCP). Sin embargo, estos marcos previos no abordan los importantes papeles que desempeñan la impulsividad, los hábitos, el autocontrol, el aprendizaje asociativo y el procesamiento emocional, cosa que sí hace la BCW.2
La BCW, propuesta en el 2011 por Susan Michie, Maartje M. van Stralen y Robert West, es un marco integral pero directo que puede ser aplicado a casi cualquier comportamiento humano. En el corazón de esta herramienta dinámica hay tres componentes fundamentales, conocidos como COM-B (en inglés): capacidad, oportunidad y motivación (COM, en inglés), que explican o influencian un comportamiento dado (B, en inglés).3
La BCW está compuesta por varias capas. Una de estas enumera varias funciones de intervención, incluyendo la pedagogía y capacitación, que también son componentes comunes de la mayoría de intervenciones para mejorar la adherencia al medicamento. Otra de estas incluye categorías de políticas tales como guías clínicas y legislación. Los componentes del marco de la BCW se combinan para interactuar en una manera no lineal,2 y este modelo ha sido exitosamente aplicado en el desarrollo de intervenciones para mejorar la adherencia.
El marco de la BCW es un enfoque simple e integral para mejorar la adherencia, la cual proporciona un enfoque simplificado, práctico y analítico para comprender los comportamientos del paciente asociados a la adherencia. Esta permite crear un modelo de adherencia que indica cómo se puede influenciar el comportamiento de mejor manera. Los ejemplos aquí presentados demuestran que las intervenciones efectivas para mejorar la adherencia en el manejo de los síntomas menopáusicos necesitan abordar la comprensión y las creencias de las pacientes sobre su condición y tratamiento, las cuales son altamente específicas.
*Nota: no se halló una validación del modelo comportamental por fuentes externas en la literatura científica.
Referencias